21 de Noviembre, East London (S.A.)

21 de Noviembre

Según lo previsto, el viernes zarpamos de Richard’s Bay rumbo a East London.

Nada nos animó a seguir aquí, el atraque como ya he dicho anteriormente es muy malo y sucio, la ciudad no existe y Richard’s Bay será uno de esos sitios que ni recordaremos, salvo como el primer puerto que tocamos en South África.

Nos dimos cuanta que ni tenemos fotos, salvo una del PRATI en su atraque con la bandera sudafricana y otra de la señal de peligro hipopótamo 🦛.

Al abandonar el atraque y decir adiós con la bocina, salieron las chicas del bar más próximo a decir adiós. Dice Sam que porque pierden a sus mejores clientes.

La comida nos ha resultado muy buena, la carne de mucha calidad y bien preparada, los calamares ricos y las gambas sabrosas. Son los platos estrella.

La previsión es navegar 340 Nm. en su mayor parte a motor, porque una de dos, o mucho viento o casi nada. En este caso no tendremos viento durante la mayor parte de la travesía y si no llegamos en la mañana del domingo, lo antes posible, nos pillarán vientos fuertes.

Después de estudiar mucho, hemos visto que si queremos avanzar tiene que ser así.

Hemos contado con la ayuda inestimable de la corriente de Agulhas que nos ha empujado hasta 4 kts. en algunos momentos. La sensación es rara, avanzando a 10 kts. parece que estuviéramos parados.

Todo ha ido según programa y en la mayor parte del recorrido hemos tenido cobertura de móvil para descargar meteos y comunicarnos con el exterior.

La última noticia es que el IRIDIUM GO está acabado. Debemos comprar uno nuevo, dicen los expertos, después de intercambiar tropecientos e-mails.

En el aproaching a East London cuando ya nos habían autorizado a entrar al canal, a media maniobra nos pararon para que entrara un mercante con sus pilots. Una hora de espera, al principio muy movidos por las olas y después, ante nuestra insistencia, al abrigo de la bocana.

Total, hubiéramos entrado en cinco minutos, porque el puerto que realmente es un rio dragado, el Búfalo River, solo tiene milla y media hasta que un puente que lo atraviesa impide seguir avanzando, al menos a los que tenemos mástil.

Al fondo está el Yacht Club, con un pantalán flotante abarrotado y boyas para amarrarse por proa y popa.

Aún no hemos salido a tierra. Solo amarrarnos, reparar una bomba de agua salada que dejó de funcionar ayer y pasar por la ducha antes de visitar East London.

Estamos en la posición:

Latitud.- 33° 01’38 S

Longitud.- 27° 53’78 E

Hemos recorrido 350 Nm. en 44 horas, lo que hace una media de 7,95 kts.

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19 de noviembre

19 de noviembre

Como llegamos a Richard’s Bay en sábado, día 13 de noviembre, no teníamos claro cuál sería el procedimiento de entrada al país.

Nos dirigimos a un lugar llamado Tuzi Gazi donde está el muelle para llegadas internacionales de veleros.

Dos amables chicos nos ayudaron a atracar y enseguida los paseantes de mediodía del sábado vinieron a echar un ojo y hacerse alguna foto con el PRATI de fondo.

PRATI en el pantalán de llegadas internacionales 

La “delegada” de OSASA, esa asociación de aficionados de la que ya hemos hablado y que se ocupa de ayudar a los navegantes extranjeros, vino a saludarnos y a contarnos algo del procedimiento a seguir.

En muy poco tiempo llegamos tres barcos, uno de ellos el que tuvo la descarga del rayo. Nos dijeron que en breve vendrían para hacernos la PCR, imprescindible para todo en estos tiempos, que realmente no podíamos abandonar el barco hasta que hubiera resultados, pero que uno de nosotros podía acercarse a un cajero para tener dinero con el que pagar las pruebas. ???

Y así se hizo. El sanitario llegó muy diligente y nos hurgó un poco las narices.

«Bienvenida» a South Africa

Toda la tarde hubo paseo, estamos en un muelle abierto y la gente se acerca a curiosear los barcos. Nos dijo Natasha, la señora de OSASA, que no dejáramos nada en el exterior porque aparte de los problemas de seguridad normales, hay monos 🐒 en la zona y son muy amigos de lo ajeno. También nos quitó las ganas de darnos algún baño en las playas que nos rodean, porque hay cocodrilos 🐊 .

Porque esto es África ……🎼🎼

Por la noche pensamos que si se podía ir a un cajero, también se podía ir a cenar, en una terraza justo aquí al lado. Y ¡como disfrutamos de la velada¡ rodeados de gente, con nuestras cervecitas y una rica comida.

Sueño reparador, sabiéndonos ya en la costa y a la mañana siguiente a poner orden.

Las autoridades fueron viniendo a cuentagotas: primero Sanidad, después la Policía y por último Inmigración, lo que más nos interesaba para poder salir del barco sin problemas.

El lunes excursión a Aduanas, el único departamento que no viene al puerto.

Richard’s Bay no es una ciudad como nosotros pensamos que son las ciudades, con sus calles, sus casas y demás. Son vías de circulación, carreteras entre la vegetación, que forman una tela de araña y que están salpicadas de tiendas, concesionarios de automóviles, centros comerciales, personas sentadas a la sombra de los árboles, vendiendo pieles, frutas y más cosas que no pudimos ver desde el taxi. Algún edificio en altura con aparatos de aire acondicionado en cada ventana y poco más.

En una de las carreteras una señal triangular de peligro, de esas que se ponen para avisar de que algún animal puede atravesar la calzada. Dentro, no la figura del ciervo o la vaca a qué estamos acostumbrados, sino un hipopótamo. ¡Glub!

Porque esto es Africa …..

Lo del taxi también es por llamarlo de alguna manera. Un coche muy viejo, sin ningún distintivo y con dos personas en los asientos delanteros, el conductor y su pareja.

El trámite en Aduanas no pudo ser más fácil. Rellenar un impreso, enseñar los pasaportes y la lista de tripulantes y ya está.

El siguiente trámite ir a un centro comercial a comprar una tarjeta SIM y carga suficiente para comunicarnos con el mundo 🌍, un poco de compra y vuelta a casa.

Nos habían dicho los vecinos que en este pantalán solo se pueden estar 3 días, pero la Marina, llamada Zululand, está a tope y no tenemos atraque. También fuimos allí para indagarlo. No es ninguna maravilla y tiene mucho más ambiente el sitio donde estamos, rodeado de restaurantes, alguna sala de fiestas y un night club.

Este cartel lo vimos en la marina Zululand, no resulta muy tranquilizador.

Tenemos de vecinos a los remolcadores que cada vez que arrancan motores sueltan una fumeta negra de impresión y las noches, hasta las 12, en que hay toque de queda, la música solo tiene un volumen, a todo volumen. El domingo sonaban unos tambores enloquecidos, música enlatada, que hacían pensar en las pelis de Tarzan.

Así que aquí seguimos arronchados, a ver si cuela, hasta el viernes en que parece que el meteo nos dejará seguir hasta East London. 321 Nm. más.

Ese es ahora el plan, pero los cambios climatológicos se suceden sin interrupción y no se puede dar nada por sentado.

Para hacerlo fácil, en cada puerto hay que presentar un plan de navegación hasta el siguiente, sellado por el Club de yates, Inmigración, policia y Aduanas.

Hemos preparado el zarpe para hoy, viernes19 de noviembre, aún no sabemos si para llegar a East London o quedarnos en Durban, porque si nos retrasamos en la llegada, el viento puede ser demasiado fuerte, al menos en las rachas.

Estos días aquí se han reducido a cuidar las defensas, que las subo, que las bajo, porque las mareas son de 2 m. con la luna que hoy estará llena y el muelle es de hormigón muy rugoso, con cracas, muy sucio, una joya.

Cambiamos de posición dentro del muelle, a un lugar todavía peor y más sucio, para que nos pudieran suministrar gasoil desde un pequeño tanque, remolque de un coche.

Eventos sociales, los justitos, una cena con los tripulantes, tres, de dos barcos de bandera mejicana, hermanos que llevan ocho o diez años navegando en conserva. Uno tiene pareja y el otro ocasionalmente.

Les pilló el COVID en Sudáfrica y llevan 2 años aquí. No tuvieron permiso para zarpar durante la pandemia y en los peores momentos ni siquiera podían ir a pasear por la solitaria playa.

Por cierto están en la marina y nos contaron que de vez en cuando se avista algún hipopótamo 🦛 despistado.

Lo pasamos estupendo charlando en español y con fin de fiesta en el PRATI, tomando copas, cantando e incluso bailando.

       ¡Que viva Mexico!

Ayer volvimos a reponer comida y en el trayecto apareció un hipopótamo caminando al lado de la carretera.

El IRIDIUM GO según el último informe del soporte técnico, parece que está caput. No encuentran motivo para que no funcione y se lo achacan al aparato.

Bueno, ya iremos viendo.

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13 de Noviembre de 2021

Día 11 de noviembre.

Aunque nunca arriamos mayor, algunas horas la usamos a la vez que el motor, cuando el viento es demasiado flojo para mantener rumbo y velocidad adecuados.

Siempre nos hemos resistido a utilizar el motor si el barco se podía mover con el viento, aunque fuera despacio y en ocasiones cambiando un poco el rumbo, pero ahora que estamos en una zona donde los frentes se suceden y que estamos con tan precaria información meteorológica, no queremos desperdiciar la ventana de la que parece estamos disfrutando.

Tenemos meteo facilitado por un mercante, que “parece”, o así nos interesa, ser bueno. Es de hace 3 días, hasta mañana día 12. Lo malo es que nos queda otro día para llegar y en las cercanías de la costa es donde el problema del choque de la corriente de Agulhas con el viento fuerte puede poner la situación difícil.

Ningún barco a nuestro alrededor al que pedir información. Con la BLU seguimos oyendo conversaciones, nadie nos escucha a nosotros y no oímos canales de meteo.

Carlos se va poniendo nervioso con la perspectiva y decide cambiar el rumbo. Iremos a Richard’s Bay lo que nos ahorra 60 Nm y nos deja llegar de día.

Por la noche Sam consigue que un chino le busque información meteorológica, es el único barco que aparece en nuestra derrota y el chino en principio le contesta que el tiempo va a estar nublado, pero insistiendo e insistiendo busca lo que necesitamos y la perspectiva es buena.

Consejo de ancianos y cambio de rumbo. Volvemos a Durban.

Día 12

Hoy ha sido un día para enmarcar. Empezamos con una tormenta, no muy intensa, pero con descarga eléctrica. Después abrió el día y nos las prometimos tan felices. El viento debía llegar hasta los 15 kts. pero él no lo sabía, así que siguió subiendo y subiendo hasta los 29 kts. con unas olas en consonancia que nos ponían el estómago del revés.

Cambios y más cambios en el aparejo para conseguir tranquilidad y no perder el rumbo a Durban.

Para completar la jornada, cuando el viento se había reducido un poco, tormentas por todas partes a nuestro alrededor y sobre nosotros. Los rayos iluminaban toda la bóveda celeste y les veíamos caer alrededor. Cagazo completo, al menos por mi parte.

Día 13

A las 3 de la mañana no se podía aguantar el movimiento desordenado del barco. Nuevo cambio de aparejo y de rumbo. Otra vez vamos a Richard’s Bay, que nos queda en rumbo más favorable y a menos distancia.

El viento sigue haciendo de las suyas, se dispara, rola, incordia a tope, hasta que el capitán toma la decisión salomónica de pasar de él. Cerramos vela de proa, dejamos la mayor, rizada como estaba y a motor y rumbo directo nos dirigimos a puerto.

    Track desde Mauritius a Richard´s Bay

Estamos a 16,5 Nm y aparecen cirros en el cielo, también empieza a bajar la presión atmosférica y eso según Jimmy Cornell puede suponer que viene una rasca y que no debe pillarte en la zona de las 100 brazas. Nos lo hemos estudiado y esa profundidad está a unas 9 millas de la costa, así que sin más espera, a toda leche, a puerto.

El approaching a Richard´s Bay, con un buen número de barcos fondeados.

Entramos a las 12 UTC. Se ha nublado otra vez, pero no parece grave. En cualquier caso estamos mejor amarrados en el muelle de Inmigración.

 

Como este es un sitio más doméstico que Durban, no nos han confinado hasta pasar la prueba COVID. Incluso parece que pueden hacérnosla hoy y la representante de OSASA, la asociación amateur que ayuda a los veleros, nos ha dicho que podemos, uno de nosotros, ir al restaurante que tenemos aquí al lado y pedir la cena para que nos la traigan a bordo.

 

Los chicos han decidido que iremos todos a cenar.

También nos ha contado que en la tormenta de ayer le cayó un rayo a un velero y se ha quedado sin instrumentación. Acaba de llegar ahora y lo tenemos en nuestra proa. Lo siento por él, pero menos mal que no fue el PRATI.

El resumen de la travesía es:

Salimos de Port Louis (Mauritius) el día 2 de noviembre a las 10 UTC

Llegamos a Richard’s Bay (South Africa) el día 13 de noviembre a las 12 UTC

Hemos navegado 1.610 Nm. en 265 horas, de las cuales 80 las hemos hecho a motor.

Y el resumen del resumen es que ha sido una travesía dura, con toda la incertidumbre que provoca no tener información meteorológica en una zona tan difícil como ésta.

Ahora que ha pasado y que ya estamos en Africa, tengo que decir que hemos tenido mucha suerte a pesar de los malos ratos, no hemos vivido esos 40 kts. de viento, de los que por esta zona, se habla con frecuencia, no hemos tenido averías y nosotros estamos sanos y salvos.

Ahora toca esperar una ventana propicia para seguir hacia el S.

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11 de Noviembre

11 de Noviembre

El día 9, martes, cuando hace una semana que partimos de Port Louis, tenemos un día espléndido, con sol y poco mar, así que organizamos zafarrancho de limpieza y potabilizamos agua.

Todo el barco está cubierto de sal en el exterior y al menos los portillos y las superficies que tocamos continuamente, reciben agua dulce y un poco de bayeta.

Tenemos alrededor un montón de barcos, estamos en la ruta Asía a Ciudad de Cabo y el tránsito es fluido. En algunos momentos la pantalla del radar ha mostrado 10 barcos, todos con su AIS funcionando y tamaños que rondan los 300 m.

Hay un barco griego al que nos dirigimos buscando un interlocutor que no sea oriental y en general de malas pulgas, así que probamos hasta encontrar alguien amable al otro lado del VHF y por fin tenemos suerte. Le contamos nuestras penas, que nos hemos quedado sin pronóstico meteorológico y demás y nos busca las previsiones para 4 días en las coordenadas que le pasamos. Pide un tiempo para hacerlo y nos llama con todos los datos, incluyendo viento y altura y dirección de ola. Chapeau para el griego.

Con esa información, arrancamos motores para no retrasarnos y no perder la ventana bastante buena que parece que podemos tener hasta Durban.

Por la tarde aparecen en pantalla 4 barcos pequeñitos, solo 68 m. de eslora, son chinos y van en perfecta formación, uno al frente y tres detrás con la misma velocidad, mismo rumbo y con un trazado perfectamente paralelo. ¿Espías chinos navegando hacia Ciudad del Cabo o incluso más allá?

Mientras a nadie se les ocurra mandarles un misil, con nosotros al lado, bien vamos. No van muy rápido, solo a 10 kts nada que ver con las velocidades de los mercantes que nos rodean, que andan por los 20 kts. ni con los 6 que nosotros hacemos de media y lógicamente los acabamos perdiendo de vista.

Día 10, hoy toca vela. El viento es bastante constante de componente S-SSE-ESE y F-4 en su mayor parte.

Como todo no podía ser bueno, en mi guardia de la mañana empieza a pitar la alarma del Autopilot por desvío. Esto que se produce cuando la pala del timón está demasiado abierta, ahora suena con un desvío muy inferior al punto de consigna.

Pruebas pacá, pruebas pallá y a poner a funcionar nuestro autopilot II, el que de tantos marrones nos ha sacado.

Sam dice encantado que es el primer barco que conoce con dos autopilot y celebra la parte de rueda que no le va a tocar.

A las 24 horas UTC del día 10/11/2021, estamos en la posición

Latitud.- 28° 44’64 S

Longitud.- 38° 44’70 E

Hemos recorrido 1.234 Nm y estamos a 408 de Durban.

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9 de Noviembre

9 de noviembre

La noche del domingo, fue de jarana, pero sin fiesta.

Habíamos celebrado el día con una “ fideoi “ de esas de barco, con los calamares en tinta de lata y el fumet preparado con unas pastillas de concentrado de gamba de Indonesia. Así y todo nos resultó rico y dominical.

Por la tarde, en lugar de ver el fútbol por la tele, vimos que empezó a subir el viento hasta los 28 kts. y las olas se habían formado grandes y algunas atravesadas.

El piloto automático comienza a trabajar muy forzado y a dar señales y alarma de desvío, mete la pala a tope y nos preocupa que se desconecte.

Como primera medida, se sustituye la opción “full auto”, que estábamos usando por la de “manual rougth”. Este cambio, que en otras ocasiones había resultado bien, aumentó más el conflicto con el piloto.

Rizamos mayor hasta 2° rizo, a la puesta del sol ya habíamos tomado el 1° y cambiamos gėnova por foque. No se consigue mejorar la estabilidad, el catamaran está descontrolado. Las olas saltan al cockpit y la sensación general es de incertidumbre y porque no decirlo, de miedo. Con los dos motores encendidos y sin respuesta.

Sam corre como un poseso de un sitio a otro, Carlos a la rueda intenta controlar el curso. Nada de los que hacen parece tener efecto.

Por fin, devuelve el piloto a su situación anterior de “full auto” y se bajan las orzas hasta la mitad, esto si funciona.

Por la mañana y ya con tranquilidad, se comprueba que la pantalla de calibración manual del autopilot estaba reseteada y todos los valores puestos a cero. Con el manual correspondiente se vuelven a programar los valores correctos para calma, medio y rought.

No entendemos como puede producirse un cambio así. Hasta ahora solo habíamos detectado la pérdida de fecha del GPS, ahora hay otra seudo avería, aunque esta ha tenido arreglo.

El lunes resulta tranquilo, con buenos vientos de F-5-6 que nos dejan avanzar a rumbo. Hicimos 170 Nm en 24 horas, de momento récord de la travesía.

Hasta las 24 h UTC del día 8 de noviembre, hemos recorrido 949 millas, estamos a 694 de Durban, en la posición

Latitud.- 27° 32’52 S

Longitud.- 43° 45’64 E

De nuevo un mercante nos ha facilitado la meteo porque la BLU no hay manera de que se conecte con nadie. Oímos todo tipo de cosas, antes de ayer a unos mexicanos forofos de las comunicaciones por SSB, de esos que se pasan el rato dando identificaciones de frecuencias, de estaciones y demás y con los que no hubo manera de contactar. Podían haber añadido a su currículum un catamaran al S de Madagascar, pero se lo perdieron.

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