Domingo, 22 de Mayo

Esta semana, a partir del jueves y poco a poco, se han ido mejorando las condiciones de navegación. El méteo de esa mañana es más optimista y parece darnos la oportunidad que estábamos esperando para arrumbar hacia Azores.

De momento estamos navegando con rumbos alrededor de 300° y además poco a poco va bajando la intensidad del viento. El mar, más pronto que tarde, le acompañará, ya nos tiene aburridos, de vez en cuando viene un tren de olas que nos pone bravos, golpes en el plan, brincos, surfeos, además de meter el agua en cascada tanto en la bañera como en la banda de barlovento.

Como la navegación ha dado poco de qué hablar, esta semana vamos a cambiar el tercio y hablaremos de comida. A bordo empiezan a terminarse los alimentos frescos. Nos quedan unas pocas manzanas y he preparado la última ensalada de repollo y zanahoria. Parece mentira lo bien que se han conservado los repollos comprados el día 8 de abril en un centro comercial, no al productor.

La ensalada de repollo y zanahoria, que en algunos lugares hemos conocido como coleslaw, ha sido un plato recurrente en nuestra mesa, precisamente para utilizar los alimentos frescos antes de que empezaran a deteriorarse. La acompañamos con jamón York de lata o salchichas o melba, resulta rico y refrescante.

Otro pilar básico de nuestra alimentación son las lentejas, las famosas lentejas del PRATI. El tema viene de cuándo nos hicieron un reportaje para la revista Tiempo antes de zarpar de Vinarós y al fotógrafo le impactó la olla express con su carga de lentejas preparadas con anticipación al zarpe. Como siempre me he mareado los primeros días, procuraba llevar comida preparada para no tener que cocinar. Ahora, ésta, que se planteó como la última gran travesía del PRATI, es la primera en que no me he mareado nada de nada.

Otro día de la semana ponemos carne, bien guisada con vegetales de lata, o algún tipo de filete o chuleta. En Sudáfrica la carne es buena y llevamos varios cortes congelados. Mientras tuvimos patatas las ensaladas con huevo cocido, pimientos asados, tomates de lata o desecados, aceitunas negras y bonito, o bien ensaladilla rusa. La pasta, con salsa de tomate boloñesa o similar, tampoco puede faltar a bordo.

Los domingos procuramos hacer algo especial para marcar un poco los tiempos. Arroz negro, mientras hemos tenido calamares en tinta de lata, arroz con gambas ahora, o confit de pato el domingo que estábamos en el fondeo de St. Helena.

Ahora empezaremos a hacer las ensaladas de pasta o quinoa con maíz, judías verdes, guisantes, etc. Por las noches hemos comido bastantes sándwiches, sobre todo después de la aportación extraordinaria de pan en St. Helena, bien con jamón y queso o nuestros preferidos, de espárragos verdes con bonito y mayonesa. Huevos a la plancha o en tortilla, con chorizo o jamón, sopas instantáneas y los alimentos secos, tipo cecina que son muy típicos de Sudáfrica y de los que compramos una buena cantidad.

También disponemos de “la caja de los quesos”, con variedad, dentro de lo posible para completar alguna cena y otra de fiambres, jamón, copa, chorizo de sarta spicy, un lujazo que encontramos casi por casualidad y que resulta muy similar a nuestros chorizos, etc. Por las tardes degustamos una rica Vitamina C. Comida seguimos teniendo para muchos días.

El sábado está claro que el viento toda la noche ha sido de F-4, que llevamos 8 horas con vientos del E, maravillosos para ir hacia el N y que aunque vayamos despacio, vamos. En la segunda guardia de Carlos nos hemos encontrado un barco, sin AIS en principio. Carlos habló con ellos y detectó acento familiar. Así que preguntó y era barco de bandera española y el oficial con quien hablaba resultó ser de Aviles. Charleta y alegría por la coincidencia. En medio del Atlántico coinciden Navia y Aviles. Cuando estaba a 6,7 Nm. lo vimos en el AIS, ellos a nosotros no. A cambio parece ser que nuestro eco de radar es potente. Con el siguiente barco ha habido mas suerte y el AIS ha funcionado. En total han sido 5 barcos los que hemos visto esta semana, pero resulta estupendo saber que hay alguien más ahí.

A partir del día 21 hemos puesto un waypoint en Horta – Isla de Faial – Azores.

La posición a las 8,00 h UTC del domingo.

Latitud: 20° 39’07 N
Longitud: 45° 26’38 W
Millas navegadas desde Saldanha: 5.395
Millas hasta Horta: 1.384

Saludos a todos.

¡Vaya semanita!

La mayor, que se bajó desordenadamente sin aproarse, a mitad de la bajada quedó recostada sobre el obenque y en ese momento, con el chaleco salvavidas y los arneses correspondientes, en mitad del diluvio y fuerza del viento, me subo a botavara y con gran esfuerzo y casi sin ver, sin linterna de cabeza, bajo lo que resta de vela y amarro a botavara por varios puntos, Magdalena está en el interior sin poder ver lo que estoy haciendo y cagada hasta que aparezco hecho una sopa, en el cokpit.

La adrenalina compensa sobremanera la ausencia de fuerza física, derivada de la edad, para hacer este tipo de maniobras, en la noche y bajo el temporal. Afortunadamente este chubasco apenas duró una hora, que se hizo eterna.

Domingo: Con la luz del día evaluación de daños: hay cuatro sables partidos en cabecera. Solo han librado los dos de abajo, los más grandes.

Hoy que reina la calma, el mar se ha suavizado bastante, hay buen sol y un viento constante de F-3-4, Carlos lleva todo el día estudiando la forma de resolver el entuerto. Vaya domingo.

La parte positiva es que navegamos a 4-5 kts, con 8 a 12 de viento, del 120° de real, solo con el pequeño y fuerte génova, 73 m2 que tira de 25 Tm. No está nada mal.

Lunes: Cumpleaños del capitán. Así que empezamos el relevo de guardia cantando el cumpleaños feliz, en versión brasileña que es muy chula.

A pesar de la celebración, seguimos trabajando en la reparación de los sables. Ayer conseguimos dejar reparado uno, cortando la parte rota y adelantando el terminal de popa. Ahora quedarán unos cm de vela sin sable, pero peor es nada. Curramos de lo lindo para hacer ballesta y meter el sable forzado en sus terminales. No está nada mal.

Martes: Hace un mes que salimos de Saldanha. Las relaciones personales a bordo se están agriando, cabreos y discusiones afloran con frecuencia. Tenemos buenas intenciones pero a la fuerza ahorcan. A menudo nos hacemos propuestas de buen rollito pero el sueño, la mala mar, la incertidumbre del destino, el aburrimiento, etc. nos pueden.

Ayer quedó también arreglado el sable más grande de los partidos, el tercero desde la botavara. Hubo la suerte de contar con un tubo de inox que se hizo en Mar del Plata para resolver una rotura anterior de sable y que encajaba como anillo al dedo para esta ocasión.

Aprovechando que el mar estaba inusualmente tranquilo, calibramos ambos pilotos automáticos. Hemos hecho 24 horas a motor, incómodo y con la preocupación del consumo de gasoil, pero es lo que hay. Además día gris y feo y un mar sembrado de sargazos desde hace días.

Miércoles: Hoy desde primera hora del día, teniendo en cuenta que amanece casi a las 9 hora local de Sudáfrica y de España, por que no hemos cambiado los relojes, apareció el sol y nos alegró la vida, además hay un vientecillo de 9-11 kts que empuja al génova y los pronósticos meteorológicos que dicen que esto se está acabando, la zona ITCZ. ¡Yupi! Cochina zona llena de inestabilidad y nubes horrorosas, cúmulos, alto cúmulos, chubascos y normalmente acompañado de tormentas con descarga eléctrica, de esto último hemos librado afortunadamente.

Hemos instalado el tercer sable que Carlos arregló ayer con un empalme de trozos y hasta ahí hemos llegado. El último, el más pequeño, simplemente no está. Esperamos que la vela, cuando al fin la icemos, no se queje.

Jueves: Estamos mosqueados con Predictwind y sus pronósticos para esta zona que cambian cada día y aciertan más bien poco y sobre todo enfadados con Iridium GO que no da el servicio ofrecido, no ha habido forma de que los mails que enviamos lleguen a destino. Solo llegan los que enviamos al soporte técnico de Predictwind. Curioso ¿no? Estamos funcionando a base de enviar sms que admiten hasta 1000 caracteres, dividiéndolos el sistema en bloques de 160 y recibiendo mails, ya que si nos contestan con sms cuestan 1€ cada uno.

Cambiando el tercio, por fin han aparecido barcos en la pantalla del radar, hasta 4 en el amanecer, a distancias superiores a las 17 Nm. y sin AIS.

Viernes: El nuevo meteo de ayer por la noche nos devuelve la esperanza. Nada que ver con el de la mañana, con calmas para un montón de días que nos había dejado decepcionados. Volvemos a tener Alisios para varios días y eso da vidilla.

Esta mañana la previsión meteorológica confirma los mismos vientos, muy establecidos del NE y con F-3-4 y procedemos a izar mayor. Dos de los sables han quedado prácticamente perfectos, con sus añadidos de tubos de inox. El sable al que se adelantó el terminal para compensar su menor tamaño tras cortar la zona rota, ha quedado un poco corto, la vela hace arrugas en la zona de popa. Ignoramos si se estirará ella sola y si en ese caso el sable se saldrá del terminal de popa.

Sábado: En la primera guardia aparece un barco con eco fuerte y también sin AIS. Raro. Durante media hora tenemos rumbo de colisión, ya está a 12 Nm meto 10 a babor y contacto por VHF con el oficial de guardia. No aparecemos en su pantalla de AIS. Nuestro equipo tiene avería. Unas veces da señales y habitualmente no.Tema a revisar conexiones. Mañana será otro día.

Días atrás ha dado fallos el mando morse del motor de estribor. Sube y baja revoluciones aleatoriamente por su cuenta. Llegó a dejar a 0 la velocidad. Arrancamos el motor de babor y a seguir. Posteriormente hemos caído en la cuenta de que el mando morse tiene duplicado en el lado de babor, pero sin lectura de revoluciones.

Vamos a toda pastilla con rumbos alrededor del 310° sin tener muy claro lo que vamos a hacer, si será factible recurvar al Anticiclón o al final habrá que dar el brazo a torcer para arrumbar al Caribe. En los próximos días iremos viendo.

Hay sol, las temperaturas han bajado desde la zona ecuatorial, son agradables y no sofocantes.
Lo que sigue estando muy molesto es el mar, las olas se suceden con periodos muy cortos y resulta machacante cuando se navega de ceñida. La previsión es que aumenta la intensidad del viento y la altura de las olas, no así la frecuencia que sigue estando alrededor de 6 segundos.

Posición a las 8 UTC del 15/05/22

Latitud: 11° 37’96 N
Longitud: 31° 45’92 W
Millas recorridas desde Saldanha: 4.342

Saludos a todos.

Regreso al N

Estamos de vuelta en el Hemisferio Norte. Con el bordo al N del viernes, fuimos comiendo minutos de latitud de hora en hora, para acabar superando el Ecuador a las 3,50 horas del sábado 7 de Mayo.

Nos quedamos los dos en la guardia para el evento y lo celebramos con unos canapés de sándwich, como no, y una media botella de champán sudafricano. Ambos pensamos que será el último cruce que hagamos con el PRATI, ya que estamos diciendo adiós a las grandes travesías.

El primer cruce, muy emocionante, fue en la travesía a Fernando de Noronha, desde Cabo Verde. La segunda vez cuando regresamos a Galicia, desde Salvador de Bahía, vía Caribe, para realizar instalaciones necesarias antes de retomar la travesía de Vuelta al Mundo. La tercera cuando volvimos a Brasil, a la altura de Vitoria y desde ahí seguimos hacia el S, donde lo habíamos dejado. Era el año 2011. Desde entonces, siempre hemos navegado el Hemisferio S. Y ahora, por fin, volvemos a casa.

Esta semana ha traído el calor, intenso y pegajoso, los chubascos que aceleran el viento durante un corto periodo de tiempo, duplicando su intensidad y soltando un montón de agua y el susto nocturno del martes por la noche:

Acababa de empezar la guardia y entra la alarma de proximidad de AIS. Inmediatamente busco en el plotter la presencia de señal de otro barco, que se aproxime a 8 Nm que es el punto de consigna establecido para que salte la alarma de proximidad. El triángulito con una línea en la proa, que debería aparecer en el círculo de 8 Nm, aparece justo encima del dibujo de nuestro barco. Bajo la escala hasta 0,75 Nm y veo que la señal está a 0,125 Nm (aprox. 200 m). Pánico. Meto 20° a babor y pego un salto al exterior para visualizar sus luces, no hay, más susto todavía, ya que el rumbo, en ese momento, es justo de colisión.

Pienso que puede ser una pesquera sin luces, ¡¡Magdalenaaaaaa!! llamo a voces para pedir ayuda. Nos desojamos y seguimos sin ver nada, la noche es totalmente oscura, sin luna, con lo que cualquier mínimo destello se vería a la perfección. En ese paso de los segundos vemos en pantalla que el barco en cuestión pasa por nuestro través dirigiéndose a la popa. En pocos segundos vemos que se aleja. Respiración agitada. Pulsamos detalle en AIS y aparece la información:

MMSI 098339640
NAME: AIS NET MARK
VELOCIDAD: 1,4 kts.
DISTANCIA: 0,38 Nm
DIMENSIONES: 4 x 4 m

En ese instante estamos valorando la presencia de una gran red, marcada en un extremo por este artilugio y cuya ubicación desconocemos. No sabemos si estamos pasando por la parte libre o sobre la red. Magdalena plantea la posibilidad de que sea una de las artes de ayudas a la pesca que en su día nos explicó nuestro amigo Ángel Garcia Paz, de NAUTICAL Vigo y que después vimos en directo en el atunero español que visitamos en Port Louis (Mauricio). Se trata de una especie de flotadores lanzados a la deriva, que llevan unos sofisticados equipos, a su sombra se concentran gran cantidad de pececillos, buscando protección. A su captura se concentran grandes masas de pelágicos. Por densidad de la sombra del sonar se calcula el tonelaje de la masa de pescado, se envía vía internet a su base, bien en tierra o a flote, e inmediatamente, cuando merece la pena, la pesquera correspondiente pone rumbo a ese lugar, incluso desde grandes distancias, para faenar allí.

Pasado un buen rato, vamos perdiendo el susto y relajándonos. Pensar que en mitad de la inmensidad del Atlántico Sur pueda existir la posibilidad de una colisión, con el único barco visto en pantalla, con una amplitud de 72 Nm, en los últimos 16 días de navegación, llevando a bordo doble sistema de vigilancia, radar y AIS, nos ponía locos. Suponemos que el detectarlo tan cerca se deba a su escasa altura sobre el agua.

Y para colofón de la semana, anoche recogimos génova porqué cayó el viento totalmente. A los 5 minutos, un chubasco nos metió 36 kts y toda la lluvia del mundo. Condiciones durísimas en las que Carlos bajó la mayor sin casi ver por la fuerza de la lluvia y nos quedamos a motor toda la noche.

Posición a las 8 UTC
Latitud: 1° 41’19 N
Longitud: 19° 17’78 W
Millas recorridas desde Saldanha (SA): 3.369

Domingo 1 de Mayo

En el fondeo en St Helena, aunque sea movido, se duerme de lo más bien y seguido, sin tener que levantarse en lo mejor del sueño para hacer la guardia.

El domingo a media mañana nos visitó el Harbour Master, han comprobado nuestros papeles y saben que no hay zarpe oficial de Sudáfrica, cosa que corroboramos. Le contamos exactamente lo sucedido, dijo que nos creía pero que sin un documento oficial no se puede demostrar cuántos días hace que salimos de Sudáfrica, así que a la espera de que desde Cape Town le digan algo mejor, nosotros tenemos que hacer una cuarentena de 10 días, como marca la Ley.

No podemos salir de barco, ni relacionarnos con nadie, ni bañarnos, ni pescar, solo vivir a bordo.
Fue amable y educado, pero nos dejó confinados. Le enseñamos incluso nuestro libro de bitácora en el que apuntamos hora a hora nuestras travesías y dijo que muy bien, pero que necesitaba un documento con sello.

El lunes amaneció un día espléndido y muy de mañana, con el mar bastante calmo, Carlos se metió en el dinghy y se internó bajo el cata. Lo había intentado los días anteriores pero la movida era tanta que no pudo meterse por debajo del catamaran.

Ahora fue posible e inmediatamente vio una grieta de unos 30 cm de largo y entre 3-5 mm de ancho sobre el portillo de emergencia de babor, salió entusiasmado. ¡¡¡ Bien !!! Ya lo tengo. Ahora será posible la reparación. Buscó en sus almacenes los distintos tipos de masilla epoxidrica que llevamos a bordo. Todos un poco viejos, aunque en tarros sin usar. Se decantó por una de bicomponente, comprada en Argentina y preparado con todo tipo de herramientas se volvió a meter bajo el cata.

Allí estuvo 40 minutos tumbado en el suelo del dinghy y recibiendo en cuanto se movía algún que otro coque, pero lo reparó. Avisamos a las autoridades de que habíamos resuelto la avería, después de que Carlos comprobara cómo estaba al día siguiente la reparación y que queríamos zarpar el jueves. Dijeron que estupendo, que inmediatamente nos traían nuestros papeles, o sea, la mierda de papeles sin ningún sello oficial que traíamos de Sudáfrica y que les entregamos el primer día. Creemos que están encantados de librarse de nosotros, indocumentados y con avería, mejor lejos.

Las autoridades nos han hecho una compra que encargamos ayer. Sobretodo pedimos fruta y lo único que han traído han sido 10 bananas cotrosas y 3 granadas miserables, 3 berenjenas que nadie pidió y pan de molde, 9 paquetes muy grandes, para parar un tren, habíamos pedido 3, lec
he, queso de sándwich, jamón York y galletas. Nos ha venido estupendamente y vamos a cenar sándwiches por la mañana, por la tarde y por la noche.

El jueves, como estaba previsto, soltamos la boya amarilla y volvimos a navegar. Esta última noche en el fondeo fue de lo más movido y llovió con fuerza en varias ocasiones.

Ya navegando Inspecciones periódicas a sentinas, sobre todo la de babor y a la tercera hora,
disgusto, de nuevo hay agua. Vuelta al proceso de mirar y remirar, de pensar si el mar, con olas importantes desde que salimos, habrá arrancado el parche de la reparación, o si dadas las condiciones en que Carlos trabajó, habría alguna otra grieta que no vio y no selló.

En los primeros achiques se nota una gran diferencia en la entrada de agua, pasa de 2 l/h en la fase anterior a 0,5 l/h en la actual. O sea que la reparación algo ha resuelto.

Con el paso de los días, aumenta la entrada de agua. Empezamos a pensar en Ascensión.

La posición a las 8 UTC del domingo 1 de mayo, es:

Latitud.- 9° 41’00 S
Longitud.- 9° 12’59 W
Temperatura del agua.- 29,7°
Temperatura del aire.- 26,6°
Millas recorridas desde Saldanha: 2.322

Hacia St. Helena – semana 2 de travesía

Como habíamos decidido no parar en St. Helena, por las muchas dificultades que ponen tras el COVID 19, que solo hay posibilidad de fondeo en boya, no hay puerto, es una bahía muy abierta al W, no teníamos información detallada, ni habíamos notificado nuestra arribada antes de zarpar del puerto anterior, Saldanha S.A.

Le pedimos a Luis, nuestro hermano, que nos buscara todo lo necesario y le dimos los datos precisos para hacer la solicitud de arribada, por la avería, en nuestro nombre. Así se hizo y contestaron rápidamente dando la autorización y fijando las coordenadas para el amarre en boya.

Con las mejores condiciones meteorológicas que nos están acompañando esta semana, volvimos a poner en funcionamiento el piloto principal que había dado alarma de desvío durante los días de mar fuerte, el secundario que nos saca de apuros tiene algunas funciones menos. Ahora el principal funciona bien.

El día 19 cruzamos el Meridiano de Greenwich, un poco más cerca de casa. Todo esta tranquilo y estamos contentos, Carlos me despierta para la guardia tocando al ukelele “las mañanitas”, buena forma de empezar el día. El tiempo vuelve a empeorar la noche del jueves y otra vez muy mala mar y mucha velocidad del barco, hasta que tomamos rizo a las 2 de la madrugada y se estabilizó.

Así hemos llegado al fondeo de James Bay en la Isla de St. Helena. Bordeamos la isla por la cara W y mantuvimos la vela, cambiando génova por foque, hasta las inmediaciones del fondeo. En el Port Control nos dijeron que usáramos, por tonelaje, una boya amarilla, la que quisiéramos y que no había ayuda para ello.

Las boyas, un cilindro plástico, bajo, de 1,5 m. Ø, solo tienen un trocito miserable de cabo al que enganchar el bichero. La pillamos por popa y una vez amarrados dos cabos bien largos a la argolla, los fuimos llevando a proa hasta quedar a nuestro gusto, más o menos.

La autoridad nos visitó a bordo del ferry que hace el servicio desde los barcos fondeados a tierra. No hay lugar para los dinghys. Papeles, papeles y hoja de normas. No podemos salir del barco y ni siquiera tomar baños recreativos. Si hay que bañarse para inspeccionar el barco, hay que llamar a la autoridad para comunicarlo. Glub. Parece que el lunes nos harán pruebas del COVID y ya veremos.

Estamos fondeados delante de un acantilado espectacular, puede que tenga 200 m de altura, según el capitán y justo ante nosotros hay una cascada, de la que no se ve el agua, solo una masa verde de vegetación, que llega hasta el mar y que pone una nota de color espléndida. Borneamos de continuo y la superficie del mar se mueve bastante, con lo que va a ser difícil hacer ni siquiera la inspección exterior del portillo. Habrá que esperar a un momento más calmado para poder entrar con el dinghy por debajo del cata.

Nuestra posición es:
Latitud: 15° 55’55 S
Longitud: 5° 43’52 W
Desde Saldanha hemos navegado 1.887 Nm. en 295 horas.