Preparados para zarpar

 

Han sido unos días de bastante actividad, la lista de temas pendientes, siempre muy larga, poco a poco se ha ido acortando.

Siempre hace falta un día más, pero sabemos por experiencia que es mentira. Si tuviéramos un día más, querríamos tener otro.

El único inconveniente ha sido que tanto hoy 1° de noviembre, como mañana y el jueves son festivos en Mauricio. El ambiente es de “puente” los comercios tienen un horario de apertura limitado, los referidos a alimentación, y están cerrados muchos de los demás.

A cambio y como el jueves se celebra Diwali, el año nuevo de los indios y aquí hay bastantes, dicen que es la mayor colonia fuera de India, la gente luce sus mejores galas, celebran bodas y a nosotros nos recuerda el ambiente prenavideño pero mucho más colorista.

El parte meteorológico se ve bastante bueno, aunque los cambios se producen con gran rapidez. Llevamos varios días estudiando la meteo y no se puede asegurar nada. Una cosa está clara, aquí vamos hacia el verano y las bajas del S que lamen la costa E de Sudáfrica, cada 3 ó 4 días, parecen ser menos intensas. El color rojo es más suave.

Hemos madrugado, como cada día, amanece a las 5,30 y el reloj biológico lo acusa. Samuel y yo fuimos a buscar la fruta y verdura de última hora, mientras Carlos quedó esperando por el último trabajo pendiente, suministro e instalación de la bomba de agua dulce de babor, la que pusimos en Lombok, era de 12 V y aquí, esperando una semana, hemos conseguido la de 24 V.

Nosotros hemos vuelto de la compra y el tipo seguía sin aparecer. Pero al fin, justo cuando íbamos a comer, ha venido y terminado el trabajo.

Ya cociné las famosas lentejas del PRATI, con chorizo El Pozo que encontramos en el supermercado, como algo rarito. Lo que hay un día, quizá no vuelvas a encontrarlo. Hoy ya no lo había, aunque sí jamón ibérico, buen cambio.

Vamos, que todo está listo para zarpar mañana. Estamos nerviosos y bastante emocionados con la situación, después de tanto tiempo y avatares.

Ya hemos hecho el registro del barco y los tripulantes en Sudáfrica, allí hay una asociación llamada OSASA, de navegantes voluntarios, que ayudan a los barcos que van llegando desde los peores momentos de cierre por la pandemia de COVID. Ellos conseguían los permisos para que los barcos en tránsito pudieran abastecerse y ahora, que la situación es menos difícil, siguen colaborando.

Nosotros esperamos llegar a Durbam, allí tendremos que comunicar nuestra llegada, ir a un muelle internacional y permanecer a bordo hasta que nos hagan la pcr y nos autoricen a tramitar la entrada oficial.

Si el IRIDIUM Go funciona como siempre, cada día escribiremos una crónica, aunque sea pequeña para manteneros informados.

Abrazos para todos.