En Darwin

Hemos llegado a las dos de la tarde al pantalán de la gasolinera de Cullen Bay Marina, en Darwin, donde tendremos que papelear antes de entrar en la Marina propiamente dicha.

Ayer habíamos valorado lo de quedarnos escondidos en un fondeo hasta que las condiciones meteorológicas en el acceso a Darwin mejoraran, luego nos sentimos un poco gallinitas y pensamos que no sería para tanto. Lo era, lo era.

No recuerdo ningún aproaching como éste.

Cuando teníamos por babor el Cabo Don, con la marea a favor, íbamos en avión, que chulada de velocidad, con mar y viento a favor.

En Dundas Strait encontramos tremendos escarceos formados por la marea hacia el S y viento contrario del 2° cuadrante. Fuertes corrientes.

De repente el viento paró, no se calmó, se paró totalmente. Seguimos intentando navegar con las velas izadas, sobre la corriente a favor, pero nos sentimos sin gobierno del barco y decidimos arriar velas y encender motor, en la idea de ir lo más despacio posible para que nos coincidiera bien la marea en Howard Chanel, que es un paso angosto en el que las corrientes se aceleran.

Tras 6 horas a motor, el viento se estableció de componente E, con F-5-6. Sacamos el foque para mantener velocidades bajas y ahí nos fue ocurriendo de todo. Con el rumbo a Howard Chanel las olas entraban por el través y el barco sé convirtió en una locura. Se cayeron cosas que han llegado hasta aquí, millas y años en el mismo sitio sin moverse nunca, hasta hoy.

Los armarios por dentro son un desmadre. Vamos a tener que abrirlos con casco.

Las olas pasaron sobre el puente y no se podía parar a bordo.

Nuevo estudio de la situación y cambio de rumbo, ahora vamos a pasar por North Chanel, que como su nombre indica está más al norte. Lo habíamos desechado porque no está balizado y tiene más bajos y arrecifes que el Howard, pero llegados a este punto, nos vale.

El viento siguió soplando, con rachas de 28-30 kts, por la aleta y con la corriente en contra, hicimos medias de 3 kts durante varias horas. Cuando bajamos de 2 kts de velocidad, retomamos al motor y seguimos sufriendo.

Más de 6 horas para recorrer 33 Nm. eternas. Los pantocazos del catamaran y las olas saltando sobre la popa, se sucedieron sin que pudiéramos hacer nada. Era como navegar sobre un líquido en ebullición. Esperábamos que fuera malo, pero no tanto. Ha sido algo para olvidar, aunque me costará trabajo.

Las últimas 4 millas todo volvió a la normalidad hasta entrar en la zona de la Marina. Pero ya ni el cielo azul, ni el sol espléndido nos compensaban de lo vivido.

Esta marina está cerrada por una esclusa. Antes de que te permitan el acceso tiene que quedar demostrado que el barco está limpio de cualquier contaminación marina.

Como hicimos antifouling en Whangarei, eso ha sido una ventaja, así y todo ha venido un equipo con un submarinista para desinfectar los circuitos de agua salada, tanto de motores, generador y tomas para los wc. Ha sido un procedimiento muy curioso que pensamos que hubiera sido mejor hacer cuando llegamos a Australia no cuando estamos saliendo. Pero parece que el Norte de Australia pretende mantener sus “aguas cristalinas” y no se fía de los vecinos de Queensland.

Lo de las aguas cristalinas lo dicen los folletos. Realmente no son transparentes, se ven limpias pero no transparentes.

Se me olvidaba, la desinfección es gratuita y si hubiera sido necesario también limpian el casco, por el mismo precio. 🙄

Estamos muy cansados por la paliza recibida. Así y todo hemos endulzado el barco, porque no se podía tocar absolutamente nada, todo era sal.

Mañana temprano entraremos en la esclusa para acceder a nuestro atraque.

Posición de Cullen Bay Marina

Latitud.- 12° 27’10 S

Longitud.- 130° 49’19 E

Hemos navegado 1.245 Nm, en 206 horas.

Ahora vamos a tomarnos un vino que lo tenemos merecido. A vuestra salud.

MH

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