Virgin Islands

Al iniciar el fondeo, vemos que el ancla se queda bloqueada en el puente de proa que en St. Marten habíamos modificado para impedir que la cadena se saliera de la roldana.

Para ello, colocamos dos casquillos troncocónicos de teflón, de gran tamaño, que dan continuidad en elevación a la polea central. El ajuste fue excesivamente preciso e impide la rotación de la polea, con lo que el ancla tiene que vencer el rozamiento y no puede. Hay que empujarla con el bichero y resulta complicadillo. Estando el fondeo a sotavento del arrecife, un poco movido, dejamos su reparación para otro lugar más cómodo.

Tranquilos días en Virgin Gorda, en un fondeo alejado del mundanal ruido. Enfrente, a una y dos millas, respectivamente, unas marinas pequeñas, que además ofrecen boyas para fondeo, concentran al mayor número de barcos. Nosotros, cerca del ATLANTIDE, tenemos la paz del fondeo solitario, protegido por el arrecife y por la tarde el ambiente a tiro de piedra de nuestros rápidos dinghys. Situación perfecta. También muy cerquita una lindas playas donde darnos algún baño desde la arena.

Durante esta estancia hemos barnizado el botalón que estaba hecho una pena y colocado un drenaje nuevo al dinghy para que cuando va subido a los pescantes no se le acumule gran cantidad de agua. El drenaje de origen está en el balcón de popa y éste queda a un nivel muy superior a la proa. Ahora tiene dos, uno en proa y otro en popa.

Reuniones, charlas, tertulias, en ambos barcos, cenas, comidas, cervecitas, alguna tarde visita al happy hour de la marina más cercana, donde actúa habitualmente un pirata un poco chiflado que toca percusión con los pies, guitarra con las manos y armónica con la boca, además de cantar, hacer chistes y dirigir a los asistentes, norteamericanos en su mayoría, a los que previamente presta unas maracas (botes de plástico con piedras) hace un buen grupo que le siguen encantados.

El viernes asistimos a la barbacoa y vimos una actuación de zancudos muy plástica, atractiva, amena y sobre todo sorprendente. Con largos pantalones de vivos colores,
para tapar las canillas de madera, bien emporondados allá arriba y bailando rítmicamente, al son de la música. Algunos acabaron el espectáculo zambulléndose, con los zancos y todo, en la piscina. La sesión de fotos duró eternamente, familia tras
familia, abuelos, nietos, todos, querían posar junto a los artistas. Los hispanos, como
siempre nos ocurre últimamente, sin cámara de fotos. No hay documento gráfico.

Como especial, la celebración del cumple de Ana, que nos invitó a una estupenda cena en el mejor restaurante del lugar. Nosotros nada más levantarnos le habíamos entonado, vía radio VHF, el “feliz, feliz en tu día, amiguita que Dios te bendiga……………….

Martes 19, levamos ancla y nos dirigimos a la capital de la isla, Spanish Town, capital
también de las B.V.I. (British Virgin Islands). Aún no habíamos hecho la entrada oficial al país. Fondeo en la bahía y en dinghy a la marina que queda cerca del Custom y que recordamos de la vez anterior. Resolvemos los temas oficiales y cuando nos piden el documento de salida de St. Marten, ponemos cara de póquer y lamentamos haberlo dejado olvidado en el barco, el funcionario se encoge de hombros y piensa: bah, que más da. Estupendo.

Aprovechamos para comer en un agradable lugar y conectarnos al wifi para mandar la crónica anterior.

De vuelta al barco, ponemos en marcha los motores y nos dirigimos a nuestra isla favorita, Peter Island. El viento es de 2-3 kts. y las previsiones para estos días, calma chicha, animan a buscar un lugar donde esconderse para pasar la Semana Santa que concentra lógicamente cantidad de barcos en la zona. De la vecina Puerto Rico llegan barcos y más barcos de pesca deportiva, de esos altísimos, amén de charters de todos los colores. En nuestro navegar de esta tarde vemos fondeos absolutamente petaos, incluso en algún lugar con anclas y cabos a popa para estar ordenados como los libros en las estanterías.

Cuando llegamos a White Bay, en Peter Island, donde la vez anterior estuvimos totalmente solos durante 3 días, quedamos un poco desilusionados. A una parte de la bahía, dos grandes yates de motor, a la otra, seis lanchas de pesca deportiva, abarloadas unas a otras, hacían temer lo peor. Entre ambos grupos, un tranquilo velero. Nosotros nos quedamos más fuera a pasar la noche.

Con una sonda de 10 metros, largamos caña por popa, con una exquisita gamba congelada y en un par de horas, subieron a bordo 13 pececitos de los que se indultaron tres, por especies raras y con los diez restantes, tipo salmonete, hicimos pescado frito para la comida y un fumet estupendo para el próximo arroz. La textura, parecida a la del rape y el sabor excelente, nos proporcionaron una deliciosa comida.

La noche fue tranquila y a la mañana siguiente, fueron desfilando uno tras otro los vecinos de motor, hasta quedar solo los dos veleros.

Aquí seguimos en posición

Latitud.- 18º 20´858 N
Longitud.- 64º 34´572 W

Trabajos de este fondeo:
El tema del ancla lo soluciona el capi el primer día. Radial en ristre, rebaja el teflón hasta darle la holgura suficiente para que gire la polea. Ahora el ancla sube y baja a la perfección.

El dinghy al que hubo que soldar nuevos arraigos en St. Marten para colgarlo bien en los pescantes de popa, trabajo que ocupó todo el sábado, de 9 de la mañana a 11 de la noche y el domingo de 9 a 12, con la presencia física del capi en el taller, sin saber
como quitarse el cabreo de encima. El trabajo que podía haberse hecho en 3 o 4 horas, lo ejecutó el dueño del taller que de soldadura sabe poco y además no ve tres en un burro. Total, que todo lo que hizo el sábado el jefe, lo tuvo que deshacer el soldador y volver a hacer la totalidad del trabajo. Quedó un poco deteriorado el piso de goma, que va pegado sobre el fondo de aluminio, por efecto de la soldadura. Ahora hay seis hermosos arraigos y hay que sanear la pintura, dar imprimación y volver a pintar. Las gomas se han recortado con formas sicodélicas y todo queda limpio y decente. Esta mañana se ha comenzado este trabajo, quizás mañana esté todo listo.

A pesar del rollo de los trabajos, seguimos encantados en este fondeo. El día tiene horas para todo y al no haber chiringuito, más todavía.

2 thoughts on “Virgin Islands

  1. Nos alegra que estéis disfrutando tanto, buenas fiestas, buenos sitios y bien acompañados, aunque también hay que dar cera y pulir cera.
    Un abrazo.

  2. Carlos Feliz Cumpleaños que lo celebreis a lo grande en el Viejo San Juan.
    Un abarzo

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